Érase una vez…

La hora de dormir ha llegado y si nos asomamos a la ventana de varios hogares,
pudiéramos observar que junto a la cama de un pequeño, está el padre o madre de
familia leyendo una historia para generar dulces sueños en su hijito.
Estos momentos de leer por la noche a nuestros hijos, trae también a nosotros los
padres, momentos de paz y recreación. En realidad es un momento que tanto
padres e hijos buscamos tener.

¿Pero qué genera en realidad estos momentos de lectura con nuestros hijos?
Durante los primeros seis años de vida los seres humanos somos como esponjas
absorbentes queriendo conocer y ser parte de este entorno al que hemos llegado.
Leer en voz alta a nuestros hijos, no solo trae dulces sueños, trae también
vocabulario, estrategias de comunicación al escuchar nuestra voz y sus cambios de
tono. Genera estrategias de pensamiento al ir siguiendo el relato, que tiene un
inicio, una parte media y un desenlace. De pronto tenemos pequeños que en sus
narraciones encontramos análisis y síntesis. Son selectivos y objetivos en su
comunicación.

Los padres podemos inspirar a conocer, comprender y sentir los diferentes
ámbitos culturales que este mundo puede ofrecer a través de la lectura.
Una historia antes de dormir, no solo genera dulces sueños; sino que estimula el
desarrollo cognitivo de nuestros hijos, genera aprecio por su cultura, el gusto por
la lectura y sobre todo y el más valioso, genera un vínculo afectivo entre padres e
hijos.


Categorías: Métodos y técnicas, Primera infancia


 
   Agenda tu cita de informes al 1099.4435 o al 1099.4437